::: LAS AVENTURAS DE UN GAMBITERO  :::
::: Virtual Grafitti
jueves :: 9 de febrero de 2006 :: 18:13

escuchando : ' The Prodigy - Spitfire '


Estamos a una semana vista de mi regreso a la madre patria. Ya queda muy poquito por hacer en este lugar y también muy poquito por ver. Finalmente no subimos a Monserrate el domingo por la mañana ya que el cansancio de la noche loca anterior pudo con todos nosotros por lo que dedicamos el día a pasear por las calles de Bogotá tirando fotos a todos los grafittis callejeros que nos ibamos encontrando por el camino.

El domingo es un buen dia para hacer este tipo de cosas ya que la mayor parte de la ciudad está cortada al tráfico y lo que te encuentras es un paisaje tranquilisimo de personas en bicicleta.


::: domingo por la mañana, resaca y bicis... :::



Los domingos en Bogotá son tremendamente aburridos a no ser que hagas algo de turismo. La ciudad está desierta durante todo el día. Lo único abierto son los centros comerciales y los cines, aunque como los estrenos no yanquis llevan bastante retraso ( se estrenó la semana pasada ' Kung Fusion ' que ya la vimos en Espalla hace casi un año, y ' Crimen Ferpecto ' la acaban de estrenar tambien ), tampoco encontramos nada mejor que hacer que buscar pintadas callejeras.

El estilo de las pintadas es muy a lo Doctor Hofmann, es decir con plantillas. Las hay por toda la ciudad y hay algunas realmente interesantes. Todas tienen el mismo estilo y apenas se ven grafos como los que estamos acostumbrados a ver en Europa, con letras y palabras inentendibles.

Aqui o pongo los que hemos ido encontrando hasta el momento en una mañana de domingo:


::: este es de la fachada de la iglesia frente a la oficina... :::




::: la esquina de un bar camino del apartamento ... :::




::: publicidad viral del concierto de Miss Kittin... :::




::: el excusado, este lo hemos visto mas veces... :::




::: este está justo debajo de nuestra oficina, en una tiendita... :::




::: y justo al lado, en la otra pared, este... :::



A nosotros nos ha picado el gusanillo de las plantillas y pasamos alguna que otra tarde retocando diseños para hacer grafittis virtuales, photoshop mediante claro.

Lo que llevamos de semana ha pasado mas con pena que con gloria porque ambos dos estamos con una gripe de tres pares de cojones. Entre los frenadoles, los efferalganes, los botes de rubitussin y el remedio casero que nos han preparado a base de panela y eucalipto, estamos aquí expectorando virus por doquier.

Ayer estuvimos otra vez en el Hard Rock Café. Esta vez tocaban unos pollos que versionaban a los Rolling Stones. No estuvo del todo mal. Muchísima gente pero tocaron muy poquito así que a una hora mas que prudencial estabamos de nuevo en el sobre, rodeados de mantas para quitarnos este resfriado veraniego que tenemos.

Y hoy de vuelta a la oficina.


::: pero con pocas ganas de trabajar, claro... :::




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::: Noche de rumba
martes :: 7 de febrero de 2006 :: 16:24

escuchando : ' Faithless - One Step Too Far '


Reza el dicho que ' de noche, todos los gatos son pardos ', y esto ocurre en cualquier parte del mundo. No es debido a la tan cacareada globalización sino a la propia condición humana, es decir, de noche, y cuando ya se va algo chispao todo el mundo se comporta de la misma forma, en Madriz, en Palencia, en Bogotá y en la Conchinchina.

Versa pues mi post a la noche capitalina, a los avatares que le pueden acontecer a un artillero de la nuit como buenamente se definía nuestro querido amigo Vicentín.

Creo que ya he comentado en alguna otra ocasión que la noche bogotana en lo que a nosotros respecta, se resume en dos lugares significativos. La zona ' T ', una especie de recinto cerrado en el que bullen los locales de copas, más bien restaurantes y cervecerías y donde suele acumularse el personal los viernes y sábados y el ' parque de la 93 ', un parque cuadrado a cuyo alrededor se concentran varios de los mejores locales de la capital.

Nuestro recorrido findesemanesco comienza aquí, en el parque, tomandonos unas limonadas ácidas que contrarresten la colitis galopante producida por el resfriado que estoy a punto de coger y a mi abuso del suchi como llaman aquí al conocido platillo japonés.

Pero es mas fuerte el sentido común que el vicio masoquista y aunque esta noche hemos invitado a nuestro querido compañero-guía a cenar al mejor restaurante japonés de todo Bogotá, no voy a pedir pececitos crudos.

La cena en el Hatsuhana ha sido de cinco estrellas. Misoshiru, Yaki-tori, Tempura-ubon, todo regado con unas buenas Kirin y nuestra jarrita de sake caliente para rematar la faena.

A partir de aquí la experiencia sonora, visual y alcohólica se puede resumir en unos cuantos conceptos a los que uno tarda en acostumbrarse, a saber:

- Los garitos - los locales de copas de esta parte del mundo están cortados casi todos por el mismo patrón. Puedes elegir entre ir de terracitas a tomar cerveza o introducirte en locales de ' rumba ' propiamente dicha. Como la primera opción ya la tenemos algo manida, esta vez nos decidimos por el segundo tipo de local. Como siempre, cacheo en la entrada y mesa en el centro para establecer las típicas guerras de miradas tan propias de estos lugares.

- La priva - en el tema de churrar como dice el repeinao de Retrospecter lo estoy llevando algo más crudo. No hay muchas opciones donde elegir ya que o bebes servecitas o pasas directamente a cócteles puesto que el tema cubatas, cacharros o perifluses no se lleva, vamos que no se da. Otra opción, que es la que la mayoría elige, es agarrarse una botella y compartirla. En nuestro caso la elegida fue la botella de ron Santa Fe añejo, a palo seco, o en las rocas como dicen por estos lares.

- La música - pues en este aspecto hasta el momento no había tenido ningún problema. Vamos, que en tres semanas que llevo aquí la única música local que había escuchado se resumía en lo que oyes cuando pasas por algún barecillo callejero. Normalmente, en las cervecerias y locales que solemos frecuentar lo que se oye es música comercial gringa, rock, funk, electrónica, lo normal. En los locales de rumba te puedes olvidar de esto. Vallenato, salsa, merengue y reguetón ... algo bastante insufrible a fe mia, como no te mole el tema, vas aviao.

Como podeis ver no es que tengamos muchas opciones. A la una de la mañana el personal ya empieza a largarse a sus respectivas kelis a seguir la fiesta. En lo que a nosotros nos toca, el tema de los tragos de ron a palo seco tuvo las consecuencias previsibles es decir, por mi parte caer en la cama con lo puesto y sin ni siquiera sacarme las zapatillas y por la de nuestro amable ciceronne dormir la mona en el sofá y despertarse absolutamente descolocado y con el móvil echando humo a causa de las llamadas perdidas de su novia.

Pero no hay nada que no cure un buen vaso de zumo de tomate, como en su día me recomendó Maruchan.

Resumiendo que es gerundio, sigo en mis trece: ' De Madriz al cielo ', no hay color.

...

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::: frutishas ecsshoticas
viernes :: 3 de febrero de 2006 :: 15:43

escuchando: ' Paquita la del Barrio - Rata de dos patas '



Hay una cosa que he querido hacer desde que llegué a Bogotá y vi la inmensa cantidad de frutas y verduras que hay tanto en los puestos callejeros como en los supermercados a los que habitualmente vamos a reponer el cargamento alcohólico del apartamento: probar todas las que pueda.

Este por tanto va a ser un post gastronómico. Dejando de lado toda la comida importada, italiana, japonesa, etc, voy a centrarme exclusivamente en el papeo local, empecemos pues con lo que llevo probado hasta el momento.

Bandeja Paisa
Los paisas son las personas de Colombia que viven en la costa, por eso son conocidos también como costeños. La bandeja paisa consiste en eso, una bandeja en la que tienes fríjoles, arroz, carne picada, banano frito, tocineta, morcilla, chorizo criollo, aguacate y un huevo frito. Todo servido en una bandeja que os aseguro, os deja saciados para una semana. Esta es la que se zampó el señor Morales en el almuerzo.


::: esos frijolitos con platanito rico tico :::



Tamales
Los tamales consisten básicamente en un a mezcla de carne, arroz, verduras y especias, que se envuelve en una hoja de platanera y se cuece. Cada zona del país tiene sus propios tamales, como los Santanderianos y los que dicen son los mejores, los Tolimenses. Normalmente se toman para desayunar junto con chocolate.

Estos son los tamales antes de se cocinados:


::: envueltitos antes de ir a la cazuela :::



Y estos una vez abiertos:


::: yum yum dandole al tamal :::



Y así nos los comemos, con Afrodita A y Mazinger Z:


::: er podé ... la mardá ... niano niano nianonaaaa :::



Granadillas
Las granadillas es una fruta que poco a poco se está empezando a comercializar también en Espalla. Es similar a una granada de las que conocemos, pero totalmente diferente, jeje. Aquí teneis una muestra de ellas.


::: aunque parezca que esta ácido pos no, es dulce dulce :::



Curuba Larga
Esta fruta es parecida a un pepinito pequeño pero blando, con una textura similar a la de un plátano. Estas son las que yo me papeé.


::: esta si que es acida del copon, y con las pipas duras :::



Mangostinos
Esta fruta ya la había visto en otros sitios, y si no recuerdo mal, es una fruta que también probé en la isla de Bali ( de hecho las guanábanas de aquella zona no te las dejan subir a los autobuses por el olor que producen cuando maduran rápidamente ). Es como una pelota de fibra de coco, dura, con una piel muy gruesa y de la que solamente te comes el corazón, en gajitos.


::: otra dulce dulce, buena como objeto contundente :::



Tomates de árbol
Cuentan las crónicas que los primeros tomates que llegaron a Europa se conocieron como manzanas de oro. No tenían nada que ver con los tomates actuales que todos conocemos y que se han conseguido a base de selección genética. Los tomates originales eran pequeñitos, del tamaño de ciruelas, forma alargada y color amarillo. Aquí todavía los tienen, tanto los amarillos como los normales, que son los que os pongo a continuación. Eso sí, el sabor no tiene nada que ver con los tomates europeos, y la piel esta amarga de cojones.


::: amargo amargo pero amargo chungo :::



Limones comunes
Algo similar ocurre con los limones. Aquí el limón común es chiquinino y mas parecido a una lima que al limón valenciano que todos conocemos. Su sabor es algo mas dulce y tienen poco zumo.


::: no son tan acidos como las limas y pa los cubatas van ok :::



No tengo aún posibilidad de colgar las fotos del resto de frutas que he visto por aquí, como las ya mencionadas guanábanas, las papayas, los mangos, las pithayas, las guayabas freijoas, los pepinos para rellenas, las cidras y otros curiosos vegetales, pero todo llegará.

También es muy corriente el realizar jugos con todas estas frutas, bien mezclándolos con agua o con leche, y es la bebida que habitualmente se toma para comer, además de la cerveza.

Y mientras aquí pasamos unos días en los que igual te llueve y a los cinco minutos te asas de calor en los Madriles el personal se abriga como una cebollita por la ola de frío polar, como demuestran las foticos que Maruchan me ha enviado:


::: aqui sudando la gota gorda y en el foto, nievecita :::




::: como para tomarse unas servecitas en la terracita que no ? :::




::: siempre es veraaano, con el pepino en la maaano :::




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::: Domingueros
lunes :: 30 de enero de 2006 :: 18:39


escuchando : ' Rammstein - Zerstören '


El fin de semana lo hemos pasado como auténticos domingueros, solamente nos han faltado los tupper con la tortilla de patatas y la litrona de calimotxo. En vista de que en breves semanas los españoles como nos llaman aquí echaremos alitas cada uno por su lado, uno a Manizales y otro de regreso a la madre patria, nuestro compañero Alejandro, Paola, su novia y Sandra, su hermana, han ejercido amablemente de ciceronne y nos han sacado de excursión por los pueblitos de la zona.

Y de esta forma el sábado por la mañana todos fuimos cual sardinas en lata a recorrer los cerritos de Bogotá metidos dentro de un Twingo que el pobre, en algunos repechos, no podía con nosotros. El plan fue este:

La Calera- mira las fotos -
Como creo que os he comentado en otros post, Bogotá está rodeada de cerros. Nosotros por suerte vivimos muy cerca de ellos, de hecho los vemos desde nuestros apartamentos. Pues bien, a lo largo de esos cerros, hay una serie de miradores, mas bien chiringuitos, desde los cuales se ve toda la ciudad mientras te tomas unas servecitas. Hicimos la primera parada en la calera que es el chiringuito mas conocidillo.

La Sabana- mira las fotos -
Lo que aquí en Bogotá es conocido como la sabana es lo que nosotros llamaríamos una campiña. Se trata de un paisaje con colinas suavizadas, todo tapizado de verde, muy similar a lo que vemos cerca del Monasterio del Escorial, cuando vamos camino del tunel de Guadarrama. Es un paisaje similar a la sierra norte madrileña, con sus vaquitas, sus cercas de madera, sus campesinos, y un verdor exhuberante. Es curioso comprobar que todo está plagado de eucaliptos, grandes e inmensos eucaliptos que cubren las montañas.

Sopó- mira las fotos -
Otra vez en marcha, haciendo relevos en el asiento delantero del Twingo para nos ir todos apretados llegamos a Sopó. En esta localidad hay un gran complejo industrial de productos lácteos, el más importante de toda Colombia. Tiene una zona de compras donde puedes conseguir cualquiera de los productos que fabrican, desde leche a quesos, pasando por el arequipe el famoso dulce de leche. Es costumbre entre los lugareños pasar las tardes del fin de semana en las grandes explanadas de la zona poniendose cardiacos de postres lácteos.

La Catedral de Sal- mira las fotos -
El pueblo de Zipaquirá es un pueblo eminentemente minero. Los cerros que rodean al pueblo son auténticas montañas de sal, actualmente en explotación, de las que se sacan quinientas toneladas diarias y proveen de sal a toda la nación. Además del aprovechamiento industrial de las montañas, los mineros han excavado en el interior de la montaña una catedral, con sus tres naves y todo, y a la que se llega después de catorce capillas que van mostrando los catorce capítulos del Via Crucis de Cristo. A base de efectos de luz, durante un recorrido de una hora, penetras en algo que me recordó a las Minas de Moria del Señor de Los Anillos. Inmensos salones con columnas excavadas directamente en la roca de sal, todo, absolutamente todo, sale de la piedra, no hay ningún elemento suelto. Curioso de ver, puesto que además, solamente tardaron tres años en construirla.

Zipaquirá- mira las fotos -
Ya de vuelta de la Catedral nos dirijimos al pueblo de Zipaquirá. Tiene una plaza colonial muy chula y balconadas chulisimas de estilo español. El centro del pueblo está totalmente adoquinado y en la gran plaza confluyen el Ayuntamiento y la Iglesia. Es curioso comprobar como aquí también el fluido electrico está basado en cables al aire libre.

Chia- mira las fotos -
Camino de vuelta hacia Bogotá, el estomago nos pide algo sólido, son las cinco de la tarde y necesitamos energía. Buscando un sitio majo para comer, nos dirigimos al pueblo de Chia que no es que tenga nada de especial a excepción de los locales donde comer buena carne. Para los que conozcan Zamora y alrededores, o Salamanca y alrededores, este pueblito es similar a El Perdigón, un pueblecito donde lo único interesante son los sitios para comer carne a la brasa. El menú, pollo a la parrilla, churrasco morrón ( un cacho de churrasco con un pimientaco asado encima ), carne de res ( ternera ), mojos variados, papas criollas, arepas de maiz y serveza del pais. El sitio es increíble y no menos el precio: carnaza para cinco personas, con entrantes y servecitas ... 48 lerus en total... acojonante!.

De vuelta en la capital, dejamos el coche en un parqueadero y nos dirigimos al Parque de la 93 a tomarnos unas jirafas de serveza antes de que el cuerpo nos rindiese y acabásemos a las once en casita, retocando fotos de vicentín.

Mercado de las pulgas- mira las fotos -
El domingo, después de una buena sobada, nos vamos a Usaquen, una zona de la capital donde todos los domingos hay un mercadillo de artesanías. Este es el sitio ideal para comprar objetos típicos como los sombreros volteados, el típico sombrero colombiano de fibras que se puede doblar para guardarlo en el bolsillo y que no se estropea. No tiene nada que no tenga otro mercadillo de este tipo a excepción de estos sombreros y las infusiones de hoja de coca.

El Khatmandú- mira las fotos -
Siguiendo la recomendación del Yayo, nos vamos a comer al Khatmandú un restaurante mezcla de árabe, hindú e indonesio. Es como una tienda de objetos exoticos con muchas habitaciones decoradas cada una de un estilo y donde puedes degustar comida árabe, hindú e indonesia, té y como no, cachimbas. Todos los objetos que veis en las fotos están en venta. Allí conocimos además a un chef de Murcia que trabaja en Barcelona y que está recorriendo Colombia para conocer su costumbres gastronónicas y llevarse novedades a Espalla.

La tarde se nos echa encima y volvemos con Alejandro, Paola y unos cuantos amigos mas a tomarnos unos cócteles a base de café colombiano. Todos estamos rendidos así que cada uno para su casita. Después de una frugal cena estilo yayo a base de queso mozzarela con aceite y vinagre balsámico de módena, unas horas chanantes y a la piltra, que el lunes a las ocho de la mañana hay que estar de nuevo en danza.

Intenso fin de semana, a fe mia.

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