::: LAS AVENTURAS DE UN GAMBITERO  :::
::: frutishas ecsshoticas
viernes :: 3 de febrero de 2006 :: 15:43

escuchando: ' Paquita la del Barrio - Rata de dos patas '



Hay una cosa que he querido hacer desde que llegué a Bogotá y vi la inmensa cantidad de frutas y verduras que hay tanto en los puestos callejeros como en los supermercados a los que habitualmente vamos a reponer el cargamento alcohólico del apartamento: probar todas las que pueda.

Este por tanto va a ser un post gastronómico. Dejando de lado toda la comida importada, italiana, japonesa, etc, voy a centrarme exclusivamente en el papeo local, empecemos pues con lo que llevo probado hasta el momento.

Bandeja Paisa
Los paisas son las personas de Colombia que viven en la costa, por eso son conocidos también como costeños. La bandeja paisa consiste en eso, una bandeja en la que tienes fríjoles, arroz, carne picada, banano frito, tocineta, morcilla, chorizo criollo, aguacate y un huevo frito. Todo servido en una bandeja que os aseguro, os deja saciados para una semana. Esta es la que se zampó el señor Morales en el almuerzo.


::: esos frijolitos con platanito rico tico :::



Tamales
Los tamales consisten básicamente en un a mezcla de carne, arroz, verduras y especias, que se envuelve en una hoja de platanera y se cuece. Cada zona del país tiene sus propios tamales, como los Santanderianos y los que dicen son los mejores, los Tolimenses. Normalmente se toman para desayunar junto con chocolate.

Estos son los tamales antes de se cocinados:


::: envueltitos antes de ir a la cazuela :::



Y estos una vez abiertos:


::: yum yum dandole al tamal :::



Y así nos los comemos, con Afrodita A y Mazinger Z:


::: er podé ... la mardá ... niano niano nianonaaaa :::



Granadillas
Las granadillas es una fruta que poco a poco se está empezando a comercializar también en Espalla. Es similar a una granada de las que conocemos, pero totalmente diferente, jeje. Aquí teneis una muestra de ellas.


::: aunque parezca que esta ácido pos no, es dulce dulce :::



Curuba Larga
Esta fruta es parecida a un pepinito pequeño pero blando, con una textura similar a la de un plátano. Estas son las que yo me papeé.


::: esta si que es acida del copon, y con las pipas duras :::



Mangostinos
Esta fruta ya la había visto en otros sitios, y si no recuerdo mal, es una fruta que también probé en la isla de Bali ( de hecho las guanábanas de aquella zona no te las dejan subir a los autobuses por el olor que producen cuando maduran rápidamente ). Es como una pelota de fibra de coco, dura, con una piel muy gruesa y de la que solamente te comes el corazón, en gajitos.


::: otra dulce dulce, buena como objeto contundente :::



Tomates de árbol
Cuentan las crónicas que los primeros tomates que llegaron a Europa se conocieron como manzanas de oro. No tenían nada que ver con los tomates actuales que todos conocemos y que se han conseguido a base de selección genética. Los tomates originales eran pequeñitos, del tamaño de ciruelas, forma alargada y color amarillo. Aquí todavía los tienen, tanto los amarillos como los normales, que son los que os pongo a continuación. Eso sí, el sabor no tiene nada que ver con los tomates europeos, y la piel esta amarga de cojones.


::: amargo amargo pero amargo chungo :::



Limones comunes
Algo similar ocurre con los limones. Aquí el limón común es chiquinino y mas parecido a una lima que al limón valenciano que todos conocemos. Su sabor es algo mas dulce y tienen poco zumo.


::: no son tan acidos como las limas y pa los cubatas van ok :::



No tengo aún posibilidad de colgar las fotos del resto de frutas que he visto por aquí, como las ya mencionadas guanábanas, las papayas, los mangos, las pithayas, las guayabas freijoas, los pepinos para rellenas, las cidras y otros curiosos vegetales, pero todo llegará.

También es muy corriente el realizar jugos con todas estas frutas, bien mezclándolos con agua o con leche, y es la bebida que habitualmente se toma para comer, además de la cerveza.

Y mientras aquí pasamos unos días en los que igual te llueve y a los cinco minutos te asas de calor en los Madriles el personal se abriga como una cebollita por la ola de frío polar, como demuestran las foticos que Maruchan me ha enviado:


::: aqui sudando la gota gorda y en el foto, nievecita :::




::: como para tomarse unas servecitas en la terracita que no ? :::




::: siempre es veraaano, con el pepino en la maaano :::




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::: Domingueros
lunes :: 30 de enero de 2006 :: 18:39


escuchando : ' Rammstein - Zerstören '


El fin de semana lo hemos pasado como auténticos domingueros, solamente nos han faltado los tupper con la tortilla de patatas y la litrona de calimotxo. En vista de que en breves semanas los españoles como nos llaman aquí echaremos alitas cada uno por su lado, uno a Manizales y otro de regreso a la madre patria, nuestro compañero Alejandro, Paola, su novia y Sandra, su hermana, han ejercido amablemente de ciceronne y nos han sacado de excursión por los pueblitos de la zona.

Y de esta forma el sábado por la mañana todos fuimos cual sardinas en lata a recorrer los cerritos de Bogotá metidos dentro de un Twingo que el pobre, en algunos repechos, no podía con nosotros. El plan fue este:

La Calera- mira las fotos -
Como creo que os he comentado en otros post, Bogotá está rodeada de cerros. Nosotros por suerte vivimos muy cerca de ellos, de hecho los vemos desde nuestros apartamentos. Pues bien, a lo largo de esos cerros, hay una serie de miradores, mas bien chiringuitos, desde los cuales se ve toda la ciudad mientras te tomas unas servecitas. Hicimos la primera parada en la calera que es el chiringuito mas conocidillo.

La Sabana- mira las fotos -
Lo que aquí en Bogotá es conocido como la sabana es lo que nosotros llamaríamos una campiña. Se trata de un paisaje con colinas suavizadas, todo tapizado de verde, muy similar a lo que vemos cerca del Monasterio del Escorial, cuando vamos camino del tunel de Guadarrama. Es un paisaje similar a la sierra norte madrileña, con sus vaquitas, sus cercas de madera, sus campesinos, y un verdor exhuberante. Es curioso comprobar que todo está plagado de eucaliptos, grandes e inmensos eucaliptos que cubren las montañas.

Sopó- mira las fotos -
Otra vez en marcha, haciendo relevos en el asiento delantero del Twingo para nos ir todos apretados llegamos a Sopó. En esta localidad hay un gran complejo industrial de productos lácteos, el más importante de toda Colombia. Tiene una zona de compras donde puedes conseguir cualquiera de los productos que fabrican, desde leche a quesos, pasando por el arequipe el famoso dulce de leche. Es costumbre entre los lugareños pasar las tardes del fin de semana en las grandes explanadas de la zona poniendose cardiacos de postres lácteos.

La Catedral de Sal- mira las fotos -
El pueblo de Zipaquirá es un pueblo eminentemente minero. Los cerros que rodean al pueblo son auténticas montañas de sal, actualmente en explotación, de las que se sacan quinientas toneladas diarias y proveen de sal a toda la nación. Además del aprovechamiento industrial de las montañas, los mineros han excavado en el interior de la montaña una catedral, con sus tres naves y todo, y a la que se llega después de catorce capillas que van mostrando los catorce capítulos del Via Crucis de Cristo. A base de efectos de luz, durante un recorrido de una hora, penetras en algo que me recordó a las Minas de Moria del Señor de Los Anillos. Inmensos salones con columnas excavadas directamente en la roca de sal, todo, absolutamente todo, sale de la piedra, no hay ningún elemento suelto. Curioso de ver, puesto que además, solamente tardaron tres años en construirla.

Zipaquirá- mira las fotos -
Ya de vuelta de la Catedral nos dirijimos al pueblo de Zipaquirá. Tiene una plaza colonial muy chula y balconadas chulisimas de estilo español. El centro del pueblo está totalmente adoquinado y en la gran plaza confluyen el Ayuntamiento y la Iglesia. Es curioso comprobar como aquí también el fluido electrico está basado en cables al aire libre.

Chia- mira las fotos -
Camino de vuelta hacia Bogotá, el estomago nos pide algo sólido, son las cinco de la tarde y necesitamos energía. Buscando un sitio majo para comer, nos dirigimos al pueblo de Chia que no es que tenga nada de especial a excepción de los locales donde comer buena carne. Para los que conozcan Zamora y alrededores, o Salamanca y alrededores, este pueblito es similar a El Perdigón, un pueblecito donde lo único interesante son los sitios para comer carne a la brasa. El menú, pollo a la parrilla, churrasco morrón ( un cacho de churrasco con un pimientaco asado encima ), carne de res ( ternera ), mojos variados, papas criollas, arepas de maiz y serveza del pais. El sitio es increíble y no menos el precio: carnaza para cinco personas, con entrantes y servecitas ... 48 lerus en total... acojonante!.

De vuelta en la capital, dejamos el coche en un parqueadero y nos dirigimos al Parque de la 93 a tomarnos unas jirafas de serveza antes de que el cuerpo nos rindiese y acabásemos a las once en casita, retocando fotos de vicentín.

Mercado de las pulgas- mira las fotos -
El domingo, después de una buena sobada, nos vamos a Usaquen, una zona de la capital donde todos los domingos hay un mercadillo de artesanías. Este es el sitio ideal para comprar objetos típicos como los sombreros volteados, el típico sombrero colombiano de fibras que se puede doblar para guardarlo en el bolsillo y que no se estropea. No tiene nada que no tenga otro mercadillo de este tipo a excepción de estos sombreros y las infusiones de hoja de coca.

El Khatmandú- mira las fotos -
Siguiendo la recomendación del Yayo, nos vamos a comer al Khatmandú un restaurante mezcla de árabe, hindú e indonesio. Es como una tienda de objetos exoticos con muchas habitaciones decoradas cada una de un estilo y donde puedes degustar comida árabe, hindú e indonesia, té y como no, cachimbas. Todos los objetos que veis en las fotos están en venta. Allí conocimos además a un chef de Murcia que trabaja en Barcelona y que está recorriendo Colombia para conocer su costumbres gastronónicas y llevarse novedades a Espalla.

La tarde se nos echa encima y volvemos con Alejandro, Paola y unos cuantos amigos mas a tomarnos unos cócteles a base de café colombiano. Todos estamos rendidos así que cada uno para su casita. Después de una frugal cena estilo yayo a base de queso mozzarela con aceite y vinagre balsámico de módena, unas horas chanantes y a la piltra, que el lunes a las ocho de la mañana hay que estar de nuevo en danza.

Intenso fin de semana, a fe mia.

...

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::: Tutto va bene
martes :: 24 de enero de 2006 :: 00:46

Bogotá, 18:40 - Madriz 00:40
escuchando: ' Claude Challe - Hapiness '


Hoy lunes hace ya una semana que estoy en Bogotá. Para ser sincero, y una vez visto lo visto, mi percepción sobre esta ciudad y su gente ha cambiado radicalmente. Como dice el refrán, no es tan fiero el león como lo pintan, y lo mismo ocurre con esto. La información que nos llega a España es real evidentemente, pero esta lejos de ser lo habitual. Como en los tres dias que han pasado desde entonces hemos visto, comido y conocido muchas cosas, os las contaré por partes y poco a poco y además podreis asomaros al día a día en las fotos que he subido al fotoblog.

La ciudad.
Bogotá es una ciudad que puede ser cuatro veces mas grande que Madriz. Está rodeada de cerros cubiertos de vegetación y ahora mismo está comenzando el verano por lo que hace un calor considerable. La población se divide en estratos según su poder economico, desde el estrato 6, el mas rico, al estrato 1, el mas pobre. Nosotros estamos ubicados en una zona de estrato 5, lo que implica residir en una zona muy tranquila, es algo similar a vivir en el Barrio de Salamanca, salvando las distancias. Esto es lo que yo veo desde la ventana del salón, los cerritos.



El centro es una zona en la que hay que ir con mas cuidado pero podreis haceros una idea del tamaño de la ciudad echando un vistazo a estas fotos, tomadas desde el edificio mas alto de Bogotá, la Torre Colpatria. Está muy cerca del Museo del Oro que es lo que hemos ido a visitar esta mañana.

La Comida
Como es habitual en toda Latinoamerica, aquí se consume mucho pollo, y está muy rico, pero lo realmente sorprendente es la cantidad de frutas y verduras que existen en los mercados, frutas que no he visto en mi vida, como las guanábanas que son una chirimoyas tamaño king size, de casi medio metro de largo, o los pepinos para rellenar. La gente toma jugo de fruta para almorzar ( porque comer aquí es cenar ). Yo he comprado zumo de mandarina, que está de muerte. La fruta está presente en todo, desde los puestos callejeros a los rellenos del Dunkin Donuts, que son de maracuyá, de guanábana, de papaya y de otras frutas desconocidas para mi. En cuanto al picoteo, hay variedades de chuches de todos los sabores, sobre todo de limón. Las botellas de cocacola son de 2,5 y 3 litros, se beben a mares, así como las gaseosas de sabores como el Postobón de Manzana el preferido del yayo.

La marcha nocturna
Por lo que conocemos hasta el momento, hay solamente un par de sitios de marcha en la ciudad. Son conocidos como la zona T llamada así por su forma, y la zona G que no se porque se llama así. Básicamente consisten en zonas cerradas custodiadas por decenas de policias por lo que normalmente se respira tranquilidad. Me recordaron muchisimo a la zona de copas de Toledo, o de Ciudad Real. Realmente son garitos y garitos, pequeños y estrechitos, que rodean un parque y donde se puede cenar, tomar unas cervezas y algunas copas. Sobre la una de la madrugada empiezan a cerrar y a partir de esa hora la norma es ir a casa de alguien a terminar la fiesta. Es curioso ver como se montan colas espectaculares para entrar a los sitios y tener mesa. Nosotros hemos conocido ya unos cuantos, sobre todo cervecerías, y algun que otro local de marcha, que si nos ponemos a comparar, es como cualquier discoteca de pueblo, solo que la musica suele ser casi toda local. Es como estar en una fiesta de nochevieja en cualquier garito de barrio.

...

Las horas de asueto que nos quedan las pasamos en casa, viendo la hora chanante con algunas cervecitas, o viendo alguna peli en el portatil, porque las cadenas de televisión dejan mucho que desear, entre culebrones, telepredicadores y programas locales.



Comenzamos pues otra semana de duro trabajo, que por el momento va muy bien, y de nuevas experiencias gastronomicas, veremos como se da esta segunda semana en las Américas.

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::: rutina rutinaria
jueves :: 19 de enero de 2006 :: 15:32
Bogotá, 22:45 - Madriz, 04:44 de la madrugada
escuchando : ' Paul Oakenfold - Bunkka '


Aquí estoy de nuevo, en mi tercera noche por tierras bogotanas, tirado en el sofá del apartamento ahogando las penas en Smirnoff. El antiguo inquilino las ahogaba en Bombay Saphir, pero yo soy mas cutrelux y tiro por algo mas mundano.

Por el momento el balance no es muy desastroso. Aparte del curro, que se me lleva la mayor parte del tiempo por no decir casi todo, el resto del tiempo lo he pasado callejeando por los alrededores realizando la necesaria definición de entorno, es decir, investigando los alrededores para ir habituándome a esto.

Sigo intentando descerrajar las redes no seguras que flotan en el éter del apartamento pero me está costando mas de lo que yo pensaba y eso que del lunes a hoy, se ha duplicado el número de redes disponibles. No importa. Tengo tiempo suficiente como para hacerlo.

La rutina diaria pasa por tener los ojos abiertos como un mochuelo antes de las seis de la mañana. Cosas del cambio de huso horario. Me da tiempo de sobra para todo antes de quedar para ir a la oficina, a las ocho de la mañana. La norma aquí es pasar desapercibido. Todos vamos exactamente igual. Traje oscuro, camisa blanca, corbata. Nos movemos durante el día en un espacio reducido de un par de ' cuadras ' como se llama aquí a las manzanas, de la oficina a la plataforma y viceversa. La jornada laboral consiste básicamente en reuniones, breves momentos en la oficina chequeando el correo, mas reuniones, salir a comer, mas reuniones y volver a casa. Ponerse el traje de gañán para seguir pasando desapercibidos, cenar algo y volver a una hora prudencial, sobre las diez o diez y media.

De momento llevo conocido un par de centros comerciales, estilo yanki total, el Friday's, el Hard Rock Café Bogotá, y un par de sitios de ' tintos ' como se llama aquí al café solo. También el ' Pomona ' una tienda similar a los supermercados ' Sanchez Romero ' o la boutique del gourmet del Cortingles, donde compramos todo lo necesario y yo me quedo absolutamente flipado con la cantidad de frutas y verduras extrañas que crecen por aquí y que muy pronto colgaré para que veáis.

Incluso he comido uno de los platos típicos de la zona, la ' bandeja paisa ' consistente en un batiburrillo de frijoles, arroz, banano frito, aguacate, tocineta y carne picada. Los que me conozcan sabrán de mi aversión por los frijoles y judías en general, pero he de decir que no está tan mal del todo, eso si, peta mazo.

Además, parece que mi superpoder de disipar las nubes surte efecto por estos lares. Por mucho que se nuble el día, es poner el pie en la calle y desaparecer los nubarrones. Todavía no ha llovido desde que he llegado, cosa que agradezco en grado sumo.

Otra cosa curiosa es la capacidad que tiene el personal de aquí de soltarte doscientas formulas corteses a la hora de saludarte, despedirse, pedirte paso cuando entorpeces el pasillo, y prácticamente cualquier cosa. Son súper simpáticos pero me dejan absolutamente flipado con sus formulas diplomáticas. Es una autentica locura. Aparte del hecho de que yo no suelo tratar de usted a nadie, y que aquí el tutear puede llevar a ' errores de confusión ' como decía un buen amiguete.

Poco mas por hoy amiguitos, veremos mañana como se da el día, doctor Jiménez ...

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